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CARACTERÍSTICAS IMPORTANTES AL COMPRAR UNA CAJA FUERTE

CARACTERÍSTICAS IMPORTANTES AL COMPRAR UNA CAJA FUERTE

Antecedentes: Caja fuerte

Las cajas fuertes han sido parte de la historia de la vida moderna. Las hemos visto en películas y en trucos de magia. La simple idea de ellas nos vuelve locos por lo que representan: seguridad al máximo nivel. Además del aire místico y la secrecía que implican por el uso de una contraseña para acceder al interior.

A lo largo de nuestro desarrollo como especie las hemos visto como representación de seguridad máxima. Se diseñaron para atender la necesidad de resguardar con seguridad objetos de valor, joyas, dinero, documentos, entre otros. Las cajas fuertes están pensadas y diseñadas con la idea de ser lo más robustas, resistentes e impenetrables posible.

Desde sus inicios, se pensaron para resguardar el contenido de su interior mediante su composición que implica el empleo de materiales de alta resistencia y acompañados por un sistema de cierre que busca máxima seguridad.

El despojo de tus bienes no es el único peligro

Es bastante común que para el resguardo de los bienes de mayor volumen sea empleado un banco. Sin embargo, existe la necesidad de guardar con seguridad elementos de uso más común dentro de la casa, como las joyas.

Una de las medidas de seguridad preventivas para el cuidado de esos preciados bienes dentro del hogar son precisamente las cajas de seguridad, pues son de diferentes tamaños, por lo que son ideales para el resguardo de esos artículos. Sin embargo, el uso no es exclusivo de las casas, pues el uso en comercios es tan bien bastante común.

Es posible que, al pensar en el resguardo de bienes, lo primero que salte a la mente es la protección contra el despojo de tus pertenencias, pero las cajas fuertes no sólo sirven en contra de este tipo de saqueos, pues son ideales para el resguardo de bienes en caso de otro tipo de elementos como fuego, agua o fenómenos naturales.

3 características que revisar antes de comprar una caja fuerte

1. Tipos de cajas fuertes

Elegir una caja fuerte dependerá de las necesidades que tengamos y del tipo de seguridad que busquemos para ellas. Lo primero que hay que analizar es la movilidad que deseamos que tenga.

Esas distintas necesidades se pueden suplir con cajas fuertes para empotrar (se pueden colocar en la pared o en el suelo), las cajas móviles, las de combinación mecánica y las de combinación electrónica.

2. Mecanismos de seguridad

Esta es una de las características más importantes, pues se encarga de bloquear el acceso al interior. Esto se logra estableciendo una contraseña y la idea es que dicha clave sea introducida manualmente cada vez que se quiera acceder a los bienes resguardados en el interior.

Existen dos tipos de sistemas de seguridad, los tradicionales y los electrónicos. Los primeros están compuestos por mecanismos mecánicos de bloqueo que sólo pueden ser abiertos al introducir correctamente una serie de números. Para lograrlo es necesario girar una perilla hacia la izquierda o hacia la derecha deteniendo en cada uno de los números elegidos de forma que se desbloqueen los pernos al interior.

Los sistemas electrónicos sólo pueden ser abiertos cuando se digita una contraseña alfanumérica en un panel eléctrico.

3. El material con el que están fabricadas y la estructura

Otra de las características fundamentales son los materiales con las que están fabricadas, pues estos deben ser fuertes y resistentes a todo tipo de intentos de invasión. Dependiendo del espesor y las características de resistencia de los materiales, la caja fuerte será segura.

Por lo general, son creadas a base de metal duro e inoxidable que dure varios años en buen estado, por lo que es común el empleo de metales como el acero, aunque cada vez es más común el uso y empleo de aleaciones de acero con otros metales que dificultan la perforación y aumentan la resistencia.

La estructura de una caja fuerte debe estar basada en un recuadro reforzado de forma que tengan dentro la suficiente profundidad. La estructura puede que esté revestida en materiales inflamables. La estructura está compuesta, generalmente, por tres capas de metal, que se acomodan de la siguiente manera: acero suave o “dulce” en el exterior, otro material sólido en medio y otra capa de acero.

De este modo se pretende que la estructura sea resistente a la acción de taladros, fricciones, golpes o el calor.